Dios no descansó al séptimo día, Dios se cansó. (A.G.)
domingo, 6 de julio de 2008
la playa
He llegado muerta. Y entonces ha ocurrido. La mímina absurda probabilidad de que todo lo obvio pueda resultar incierto. No hago nada. No reacciono. Bajo la mirada al periódico. Imagino. Tiempo habrá.
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